Babilonia (1925)
Armando Discépolo (1887-1971)
En realidad, lo que estoy pensando tiene menos que ver con la obra de teatro, y más con la idea de una sociedad de individuales en vez de una comunidad. Leímos Babilonia la semana pasada, y cada personaje tiene su propia preocupación, su propia lucha. Y esa lucha crea un desacuerdo entre cada personaje. No hay entendimiento. Esa falta de entendimiento es parte de la metáfora entre cada personaje, que viene de diferente partes del mundo a Buenos Aries en 1925 y entonces cuando llegan, nadie entiende a la otra, y en muchas maneras no sólo por el idioma, pero por su incapaz de pensar por alguien otra, una forma de paranoia o egoísmo.
Como en la Biblia, la gente de la ciudad de Babel construyó una torre para poder llegar hasta dios, y como un castigo por su tontería, Dios lo hizo que nadie hablara lo mismo idioma, entonces Babilonia se convirtió en el lugar de donde provienen los idiomas del mundo.
En Buenos Aires esa diversidad se mezcla con un caos de individualismo y resultó en hacer otro mundo, uno de miedo. Entonces, hoy yo vi un documental sobre las situaciones en Bolivia, y me hace pensar en como los indígenas piensan como una comunidad. Piensan no solo en su comunidad de hoy pero en la comunidad que viene, y no solamente con sus hijos, pero sus nietos y bisnietos también. Y de lo poco que yo entendí, la gente que quiere autonomía por su región está penando solo en su mismo, y aunque no sea tal sencillo hay un caos miedoso, que ha humillado y ha matado mucha gente indígena, o gente que se les opone. Para llegar a Dios es una locura, pero para pedir un sueldo suficiente para sobrevivir no merezca un castigo así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario