La región de Cuyo es un planeta que queda en el noroeste de la Argentina y que orbita otro sol del de Buenos Aires y el resto del país. En vez de girar en torno del gobierno o la industria de la Capital Federal y la conurbano, la vida en Mendoza, en el pasado en el presente y en el futuro, da vueltas alrededor de la naturaleza, específicamente de los Andes magníficos.
En la historia de la región de Cuyo, que incluye San Juan, San Luis, y Mendoza la figura de San Martín domina, pero todavía este personaje no pudo escapar de los Andes. El desafío de su vida, liberar la región del control español, lo involucró, junto con soldados, caballos, mulas, y armas, atravesando estas montañas monstruosas. Pero al fin él usó la gran cordillera para ganar sus campañas, cruzándola en seis lugares, tres desde Mendoza, uno desde la Rioja, y dos desde San Juan, para entrar Chile, tomar a los españoles por sorpresa y ganar las campañas de Maipú y Chacabuco y libertad para la Argentina por medio de los Andes.
La realidad actual de la región también depende de la cordillera, pero por el agua, que sostiene la vida en la zona. El agua que corre por las acequias en la capital de Mendoza y que alimenta la existencia de la vida en este desierto esta metida en los pliegues más altos de los Andes esperando el calor para salir corriendo valle abajo. Este agua montañosa para en los canales que bordean los campos de uvas, aceitunas, y frutas que crecen, en los diques hidroeléctricos que proveen la energía para todos, y en los jardines y árboles lujosos de la ciudad de Mendoza. Este fenómeno natural no solo hace tolerable la vida en esta región seca, sino que la hace posible y tiene implicaciones para todas las facetas de la existencia.
Económicamente, la agricultura que apoya esta fuente de agua forma el 50% de la ganancia de la región, y es la razón porque Mendoza es bien conocida por su vino extraordinario. Además, nada de esta producción agricola sería posible sin la energía eléctrica que viene de los diques. Entonces, hay un trabajo que provee esta corriente de agua, alimentado todo. Desde los obreros en las bodegas más grandes hasta los técnicos en las plantas de energía, todo el trabajo y la vida de Cuyo depende de este corriente de agua que viene de la nieve y del hielo de las cumbres de la cordillera.
Entonces, existe el futuro para Mendoza y de la región de Cuyo, que queda en las manos de ProMendoza, un órgano que promueve y hace marketing para todo el comercio de la Provincia el cual es en gran parte la agricultura alimentada por el agua de las montañas. Este grupo es una unión comercial, industrial, y gubernamental de Mendoza que fue formado recién en 1996. En sus folletos se ve fotos de campos lujosos y verdes al pie de la cordillera, botellas de vino rico y bordó, frutas que brillan con gotitas de agua todavía en su piel, y las fabricas y obreras que fabrican, empaquetan, y exportan todos estos productos. La meta de esta organización es expandir el comercio desde Mendoza y penetrar mejor en el mercado mundial para que aumenten los productores Mendocinos. Los cuales al fin le deben toda la riqueza que promocionan a la naturaleza de la cordillera.
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