jueves, 16 de octubre de 2008

Cambalache

Cambalache

Escrito por Enrique Santos Discépolo en 1935,, el poema Cambalache es un reflexión de su visión del mundo personal.  Es un comentario hecho sobre la desorganización de su tiempo. El titulo sólo apoya esta idea. Cambalache, ¿que es un Cambalache? Es una tienda barrial del campo que se vende de todo.  Hoy en día, la gente del barrio pueden ir a comprar su jabón, su pan, sus calzones, y sus tarjetas de celular en estas tiendas.  Todavía existen y también todavía se puede aplicar el mensaje, el problema del poema Cambalache a la situación mundial hoy en día.  Su mensaje es uno de ironía y cynicismo sobre como va el mundo, como no hay orden en el mundo el la misma manera que un cambalache falta orden.

La primera oración del poema explica todo perfectamente, “ que el mundo fue y será una porquería ya lo se en el quinientos diez y en el dos mil, también.”  Lo que es irónica sobre esa oración es que la totalmente mantiene su valor hoy en día;  con las políticas y la economía, el mundo sigue siendo una porquería por la mayoría de la gente del mundo.   En los versos once y doce la voz del poema dice, “todo es igual, nada es mejor lo mismo un burro que un gran profesor.” Lo cual es un opinión que he oído de mi madre de casa anteriormente durante un conversación sobre ser maestro/a. A menos el hecho de que los colectiveros receben mejor saldos que los profesores hoy en día.  Me parece que Discépolo tenía razón por su cynicismo.  En el verso 17 la voz dice, “¡Cualquiera es un señor!¡Cualquiera es un ladrón!” que reafirma, lo que había escrito antes en los primeros versos. 

En la ultima estrofa empiece con, un exclamación, “¡Siglo veinte, cambalache, problemático y febril!” La voz del poema esta declarando directamente por la acción de llamar el siglo veinte cambalache que el siglo veinte es un gran mezcla agitada desorganizada y llena de problemas. Otra queja que oigo el las calles diariamente. 

El mundo queda un cambalache, y "Cambalache" el poema queda popular por su relevancia a la historia de Argentina y la historia global. Entonces, aunque Discépolo estuviera bastante cynico ¿tal vez tuviera razón y solo era una realista?

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