Entre los fines del siglo XIX y principios del siglo XX un número de fuentes vinculadas al desarrollo y expansión de Argentina convergieron en una combinación explosiva que estalló en violencia en enero de 1919. El crecimiento económico demandó más mano de obra el cual impulsó el deseo de importar inmigrantes para ocupar ese role. Estos inmigrantes trajeron sus ideas marxistas y socialistas de la revolución ruso y de sus tierras natales y fueron influidos e inspirados por la revolución Mexicana. Estas explicaciones son los razones oficiales que claramente contribuyeron mucho a la situación, pero también hay cierta lógica al rechazar las condiciones inhumanos de trabajo, y talvez el cambio más profundo que propulsó este evento fue que ellos de dieron cuenta de su potencial y generaron un cambio para los trabajadores. Además y paradójicamente fue el mismo Modernismo en que influyó sobre los ricos porteños quienes buscaron mano de obra barata para aumentar su riqueza, y sobre los obreros para hacer una huelga. Los conceptos modernistas fueron parte de la misma difusión de ideas alrededor del mundo, pensamientos de los cuales no sólo alcanzaron a los sectores ricos que deseaban arquitectura francesa, sino también obreros mundiales que luchaban por sus derechos.
Estos trabajadores numerosos con sus nuevas ideas, se dieron cuenta de que ellos eran la fuente de la riqueza en Buenos Aires, y el motor económico de la ciudad. La Argentina moderna nació de las espaldas de estos inmigrantes trabajadores cansados, y ellos comenzaron a darse cuenta de su importancia. Además, en vez de vivir en los castillos franceses alrededor de la Plaza San Martín, los obreros tuvieron conventillos llenos de enfermedad y hambre en la Boca, Barracas, y San Telmo, y días largos de trabajo. Todos estos ingredientes fomentaron descontento y revolución.
Al mismo tiempo, en las salas de los castillos de Buenos Aires, se estaba formando otro parte de la Argentina moderna, un Buenos Aires que rivalizara con Paris cultural y arquitectónicamente. Este plan de los ricos era imposible sin el aumento de la riqueza y el cual no podía ocurrir sin mano de obra barata. La clase alta quiso inmigrantes educados, refinados, y serviciales para trabajar por poco dinero en sus fábricas, pero en cambio recibió una población rebelde que no aceptó sus sueldos bajos por largas horas de trabajo cada día.
Finalmente, los obreros descontentos impulsaron una huelga y la posterior represión explotó en una pequeña guerra civil en la ciudad de Buenos Aires durante esa semana de mala fama en enero de 1919.
Aca hay algunos vinculos a fotos y descripciones mas detalladas de La Semana Tragica: foto de la guerra en la ciudad, descripcion del evento
miércoles, 17 de septiembre de 2008
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1 comentario:
Una buena exposición. Quizá sería interesante que escribieras algo sobre lo que queda de esa época en Buenos Aires. Cómo se ve esa época edn las calles de hoy. Algo parecido a lo que escribiste sobre Sívori, pero más en este tema.
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